5 aspectos fundamentales de un acuerdo de confidencialidad

En los procesos de transferencia de tecnología y, en general, en el marco de las relaciones entre investigación y empresa es habitual -cuando no inevitable- compartir información de carácter confidencial.

La primera regla de oro para mantener algo secreto es no contarlo, es decir, no revelar aquella información que no sea estrictamente necesaria y formalizar un acuerdo de confidencialidad que proteja aquella información que sí se vaya a intercambiar.

De manera general, no se debe revelar ningún resultado de investigación o tecnología si no está cubierto por un acuerdo de confidencialidad entre las partes.

Generalidades

Un acuerdo de confidencialidad demuestra la obligación de la parte receptora de mantener confidencial la información recibida de la parte transmisora, y es raro que involucre a más de dos partes (como se suele decir, un secreto conocido por muchos deja de ser secreto):

  • La parte transmisora (Discloser, en inglés) es aquella que transmite la información considerada como confidencial.
  • La parte receptora (Recipient, en inglés) es aquella que recibe la información y que asume la obligación de confidencialidad sobre la misma.

Es habitual que las entidades firmantes del acuerdo pueden ser consideradas indistintamente transmisoras o receptoras, según transmitan o reciban información confidencial durante la vigencia del acuerdo. Así, el acuerdo de confidencialidad puede ser:

  • Simétrico, cuando establece las mismas obligaciones para las partes firmantes, independientemente de que estas actúen en ocasiones como transmisoras o receptoras
  • Asimétrico, cuando establece obligaciones particulares para una de las partes (por ejemplo, cuando sólo una de las partes revela información confidencial, o cuando ésta tiene un valor singular).

Por último, un acuerdo de confidencialidad no tiene por qué ser un documento muy complejo, pero sí existen una serie de aspectos y cláusulas fundamentales para asegurar su eficacia como medida de protección y que presentamos a continuación, junto con algunos ejemplos de clausulado (en inglés).

1. Antecedentes

¿Por qué vamos a formalizar este acuerdo de confidencialidad? ¿Para evaluar una tecnología, llevar a cabo un proyecto en colaboración o poner en marcha una nueva línea de negocio?

Cada uno de estos casos presenta unas características particulares y pueden afectar el alcance de la obligación de confidencialidad objeto del acuerdo. El objetivo (Purpose, en inglés) acota en definitiva para qué puede utilizarse la información confidencial, excluyendo como veremos más adelante cualquier otro uso.

Ejemplo: 

AAA and BBB intend to engage in discussions for the purpose of evaluating a potential business or collaborative relationship between the parties (“Purpose”). In connection with these discussions, it is anticipated that AAA and BBB may disclose certain proprietary and confidential information. This Agreement will govern those disclosures.

2. Definiciones

Definir adecuadamente y de manera inequívoca este alcance es crítico para asegurar la efectividad del acuerdo. Para ello, se debe definir claramente qué se entiende por información confidencial.

De manera general, se acepta que información confidencial es aquella que no es pública y, en particular, aquella identificada como confidencial por la parte transmisora, en el momento de la transmisión o incluso con posterioridad a la misma.

Ejemplo:

“Confidential Information” means any and all non-public scientific, technical, financial or business information in whatever form (written, oral or visual) possessed or obtained by the Discloser and furnished to the Recipient.

Confidential Information will include information which
(a) Discloser has labeled in writing as confidential or proprietary,
(b) is furnished orally or visually and is identified by the Discloser at the time of disclosure or within fifteen (15) days thereafter as confidential or proprietary. However, failure to do so shall not relieve the Recipient from its obligations as detailed herein if the confidential nature of the information is apparent from the subject matter, or
(c) is commonly regarded as confidential and/or proprietary in the industry.

En este ejemplo además se considera información confidencial aquello que “habitualmente” tiene esa naturaleza en el campo científico-técnico o sector industrial en el que nos movamos. Es una definición más sujeta a interpretación, pero que permite ampliar aún más el alcance de la confidencialidad.

Además, la obligación de confidencialidad suele hacerse extensiva a entidades o empresas relacionadas (Affiliated Companies, en inglés), entendidas como aquellas que controlan o son controladas de cualquier modo por las partes firmantes del acuerdo.

3. Obligaciones y excepciones

¿A qué nos obliga y a qué no un acuerdo de confidencialidad? En todo acuerdo de confidencialidad hay obligaciones, claro está, pero también supuestos en los que podemos transmitir la información confidencial a otros e incluso otros en los que no estaremos obligados a aplicar el principio de confidencialidad:

Obligaciones

De manera general, a mantener la confidencialidad de la información, a destinarla sólo al objeto para el cuál se nos ha hecho llegar y a tratarla con el mismo grado de confidencialidad que tratamos nuestra propia información confidencial.

Ejemplo:

The Recipient agrees that it will
(a) hold in confidence all Confidential Information,
(b) use the Confidential Information solely for the Purpose,
(c) treat Confidential Information with the same degree of care it uses to protect its own Confidential Information but in no event with less than a reasonable degree of care, and
(d) not to engage in the development of any products or technologies which are in a field similar to the Confidential Information.

En algunos casos, como vemos en este ejemplo, se puede incorporar una cláusula de no competencia o exclusividad en el ámbito de la información confidencial. Hay que ser extremadamente cautos en la aceptación de este tipo de cláusulas, en tanto que pueden imponernos restricciones futuras al desarrollo de nuevos productos, tecnologías o líneas de negocio.

Autorizaciones

No obstante hay supuestos en los que sí es posible revelar la información: a los empleados o asesores de la parte receptora, siempre y cuando existan mecanismos para hacerles extensivas la obligación de confidencialidad (por ejemplo, anexos al contrato de trabajo o compromisos específicos de confidencialidad) o en el caso de que la información confidencial sea requerido por imperativo legal o regulatorio.

Ejemplo:

Permitted Disclosures. The Recipient may disclose Confidential Information to its responsible employees and professional advisers but only to the extent necessary to carry out the Purpose and only if such employees and professional advisers are advised of the confidential nature of such Confidential Information and the terms of this Agreement and are bound by a written agreement or by a legally enforceable code of professional responsibility to protect the confidentiality of such Confidential Information and where the Recipient will still be held responsible for any such breach of this Agreement.

In the event that Recipient is required by law, regulation, rule, act or order of any governmental authority or agency to disclose Confidential Information.

Excepciones

Por último, hay excepciones a la obligación de confidencialidad, habitualmente en el caso de que la información confidencial sea de dominio público (y no sea responsabilidad de la parte receptora, claro está), de que se obtenga legalmente a través de una tercera parte o de que ya estuviéramos en posesión de la misma.

Ejemplo:

Exceptions. Recipient will have no obligations of confidentiality and non-use with respect to any portion of the Confidential Information which:
(a) is or later becomes generally available to the public by use, publication or the like, through no fault of Recipient; or
(b) is rightfully obtained from a third party who had the legal right to disclose the same to Recipient; or
(c) Recipient already possesses, as evidenced by written documentation that predate the receipt;

4. Vigencia

¿Durante cuánto tiempo está protegida la información intercambiada bajo un acuerdo de confidencialidad? Para saberlo hay que distinguir entre dos conceptos distintos pero relacionados:

  1. La vigencia del acuerdo de confidencialidad.
  2. La duración de la obligación de confidencialidad, que no es lo mismo.

Lo primero hace referencia a durante cuánto tiempo vamos a intercambiar información bajo las condiciones establecidas en el acuerdo de confidencialidad. Según el objetivo del acuerdo, esto es, lo que vayamos a hacer con la información confidencial, será mayor o menor. A título indicativo:

  • Entre 3 y 6 meses para la preparación de proyectos en colaboración o para la evaluación de líneas de negocio conjuntas.
  • Entre 6 meses y 1 año para la evaluación de tecnologías o activos de propiedad industrial, por ejemplo en el contexto de un contrato de transferencia, o para la evaluación de un proyecto empresarial o una oportunidad de inversión.
  • Más de 1 año (o por periodos prorrogables) cuando queremos establecer un canal de comunicación estable de intercambio de información con otra entidad, por ejemplo, en el caso de acuerdos de colaboración marco a largo plazo.

En todo caso, se suele establecer que cualquiera de las partes puede dar por terminado el acuerdo con un mínimo preaviso, entre 1 semana y 1 mes.

Lo segundo hace referencia a cuánto tiempo debemos mantener la información con carácter confidencial, periodo que habitualmente se establece en varios años. Según la naturaleza de la información, y como siempre de manera indicativa, el plazo se puede situar entre los 3 y los 7 años.

Ejemplo:

Expiration and Termination. The term of the Agreement will be a period of one (1) year following the Effective Date unless earlier terminated by either party upon fifteen (15) days’ prior written notice to the other party.
The obligations of confidentiality and non-use will survive any such termination or expiration and continue in full force and effect for a period of seven (7) years from the date of termination or expiration.
Upon termination or expiration, or upon the demand of Discloser at any time, any and all paper copies of Confidential Information will be destroyed by Recipient.

Sin perjuicio de esta obligación de confidencialidad se suele establecer que, a la finalización de la vigencia del acuerdo, la información recibida por la parte receptora debe ser destruida.

5. Reparaciones

Hasta aquí hemos definido, en base al objetivo del intercambio de información, la naturaleza de la misma, los supuestos en los que debemos y no debemos mantener la confidencialidad y la vigencia de la misma, el alcance del acuerdo y por tanto, de la obligación de confidencialidad.

Pero, ¿qué ocurre si una de las partes incumple esta obligación?

Si esta situación se da probablemente acabemos en los tribunales, pero los acuerdos de confidencialidad suelen establecer algunas condiciones para dejar claro que no cumplir con el deber de confidencialidad acarrea consecuencias. De nuevo a título indicativo:

  • Si se acepta como reparación una compensación económica de la parte receptora a la transmisora y, en tal caso, si se establece algún importe o método de cálculo de dicha compensación.
  • Si se contempla y acepta la aplicación de medidas cautelares o compensaciones equitativas por el daño producido a la parte transmisora.

De manera general no se suele establecer un importe alguno, en tanto que equivaldría a poner precio a la información confidencial, y si se establece se trata de un importe claramente superior al valor potencial de la información confidencial o al beneficio que la parte receptora pudiera obtener de la misma.

Ejemplo:

Remedies.
Either party may be irreparably injured by a breach of this Agreement; that money damages would not be an adequate remedy for any such breach.
Either party will be entitled to seek equitable relief, including injunctive relief, as a remedy for any such breach or threatened breach of this Agreement.

Conclusión

Aunque son documentos en apariencia sencillos y que se firman con cierta ligereza (a veces se ven como un trámite para avanzar en colaboraciones o proyectos conjuntos) los acuerdos de confidencialidad establecen obligaciones cuyo incumplimiento, aunque sea por desconocimiento, puede tener consecuencias graves.

Además, sobre todo en el ámbito académico, se firman acuerdos de confidencialidad sin tener o poner los medios para asegurar su cumplimiento. Una situación habitual es aquella en la que los investigadores implicados no son conscientes del compromiso de confidencialidad asumido por su institución. Una buena práctica es que los propios investigadores que van a tener acceso a la información confidencial firmen el acuerdo dándose por enterados y conformes con el contenido del mismo.

En sentido contrario, mediante la firma de un acuerdo de confidencialidad podemos estar asumiendo compromisos que limiten nuestra libertad de operación y nuestra capacidad para desarrollar nuevos proyectos o líneas de negocio. De nuevo, definir bien el alcance y conocer de antemano qué tipo de información vamos a intercambiar nos ayudará a detectar y minimizar esos riesgos.

Por otra parte, en el marco de transferencia de tecnología, en ocasiones asumimos que por el hecho de que una tecnología o resultado de investigación ya estén patentados no es necesario suscribir un acuerdo de confidencialidad. Nada más lejos de la realidad:

  • En el caso de que la solicitud de patente no estuviera aún publicada, estaríamos dando acceso a su contenido antes de tiempo, otorgando cierta ventaja competitiva a nuestro socio o cliente.
  • Aunque estuviera publicada, con frecuencia vamos transferir conocimientos y know-how asociados a la misma que pueden y deben ser tratados como información confidencial.

Igualmente que la mayoría de acuerdos y contratos para la realización de proyectos I+D y de transferencia tecnológica incluyen claúsulas de confidencialidad que, sin llegar al nivel de detalle como el que hemos visto, establecen obligaciones y responsabilidades que hay que conocer y, claro está, cumplir.

Por último, no está de más recordar que, ya seamos investigadores o empresarios, es imprescindible contar con un asesoramiento legal experto en esta materia.

Dificultades y retos de los ecosistemas de innovación

Si en la entrada anterior comentaba el uso y abuso del concepto de innovación, qué decir del concepto de ecosistema. Con demasiada ligereza se habla del ecosistema empresarial, del ecosistema emprendedor y, cómo no, del ecosistema de innovación que da título a este artículo…

Sin embargo, el pasado 10 de marzo organizamos una jornada de trabajo en el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) y en colaboración con la empresa Desarrollo Creativo de Negocio S.L. (DCN) nada más y nada menos que bajo el título de “Creando ecosistema de innovación en Salud.

¿Doble punto en el buzzword bingo?

Ecosistema es…

Podemos convenir que la innovación es un instrumento de generación de riqueza y de empleo, y que una de las mejores maneras de hacer innovación, en particular en sectores como el sanitario o biomédico como el que nos ocupaba, es en colaboración.

Dicha colaboración se da entre agentes muy diversos -empresas, entidades, personas…- con intereses complementarios, pero que en ocasiones pueden ser divergentes o incluso contrapuestos, y que conforman una compleja y rica red de relaciones.

En definitiva, un ecosistema:

Ecosistema de innovación en Salud
Ecosistema de innovación en Salud

Dificultades para la consolidación de los ecosistemas

Pese al esfuerzo de numerosas entidades, con frecuencia observamos que los ecosistemas de innovación presentan dificultades para su consolidación, en concreto en regiones en las que no existe una cultura de innovación arraigada o en sectores tecnológicos incipientes, como es el caso del ecosistema de innovación sanitaria y biomédica en la Comunidad Valenciana.

En consecuencia, la jornada reunió a científicos, emprendedores, empresas del sector, inversores financieros e industriales y administración, a fin de identificar esas dificultades (tecnológicas, legales, financieras, de negocio y/o gestión) y, en la medida de lo posible, dar respuesta a preguntas como las siguientes:

  • ¿Cómo establecer relaciones potentes entre los agentes del ecosistema (investigación-inversión-clientes)?
  • ¿Qué espera un inversor de un proyecto de innovación? ¿Qué debería esperar? ¿Cómo evolucionan las necesidades de financiación a lo largo de la vida del proyecto?
  • ¿Cómo hacer realidad la ecuación innovación=investigación + inversión? ¿Faltan operandos? ¿Cómo atraer inversión privada hacia la investigación e innovación pública?
  • ¿Cuenta el ecosistema de innovación con los agentes necesarios? ¿Es necesario o conveniente abrir el ecosistema a otras regiones o agentes? ¿Cómo hacerlo?
  • ¿Cómo posicionarnos y competir globalmente?

Para ello contamos con expertos destacados de distintos ámbitos, y el debate -animado por una dinámica de trabajo en grupo que trató de fomentar la participación– dio mucho de sí y abrió cuestiones no contempladas inicialmente.

A vuelapluma, y sin un orden predeterminado, algunos de los retos y dificultades que se identificaron fueron los siguientes:

Retos tecnológicos

  • Fomentar la cultura emprendedora y la voluntad de innovar, en centros de investigación, universidades y empresas.
  • Racionalizar la investigación y el desarrollo, priorizar y a la vez diversificar los proyectos de innovación, sin dispersar recursos o capacidades.
  • Definir estrategias de innovación globales que tengan en cuenta la competencia (global también) y articular políticas acordes.
  • Contar con una cartera de proyectos y productos transferibles y transferidos, que capitalice la cantidad y la calidad de la ciencia desarrollada por los centros de investigación y universidades en España.
  • Fomentar una relación universidad-empresa más eficiente y bidireccional.
  • Incorporar buenas prácticas del sector privado, como una mayor orientación al mercado y la relación con empresas tractoras.

Retos de negocio y gestión

  • Profesionalizar la dirección y gestión de proyectos y empresas innovadoras.
  • Profesionalizar las estructuras de apoyo a la I+D y la transferencia de tecnología.
  • Gestionar y madurar los contactos con socios y clientes, y contar con agentes que actúen como nexos o facilitadores de proyectos.
  • Crear agencias dinamizadoras que articulen el ecosistema, mejoren la comunicación interna y externa y logren la implicación de la sociedad en su conjunto.
  • Desarrollar estrategias comerciales que permitan rentabilizar el conocimiento y financiar su generación.

Retos legales

  • Gestionar adecuadamente la propiedad industrial intelectual y, por el impacto que en ella puede tener, la relación laboral con los empleados.
  • Saber vender la empresa (y contar con asesoramiento experto) cuando sea necesario.

Retos financieros

  • Tener acceso a la financiación o los inversores adecuados para cada fase del proyecto.
  • Facilitar esquemas de financiación más flexibles, en particular aquellos de carácter público.
  • Canalizar las oportunidades de inversión (deal flow) y conocer los distintos tipos de inversión.
  • Saber negociar con los inversores y conocer los objetivos e incentivos que pretenden las partes negociadoras.

Conclusiones y líneas de trabajo abiertas

El tiempo previsto para la jornada fue completamente insuficiente, y quedó claro que los participantes tenían ganas de conocerse, debatir e interactuar.

La impresión general es que existen los elementos para hacer crecer el ecosistema y que, si bien hay mucho por hacer, hay también una ventana de oportunidad abierta para mejorar y avanzar en su consolidación.

Esperamos dar continuidad a la jornada con un próximo encuentro en el que profundizar en los temas abiertos, y, entretanto, hemos creado un grupo abierto en Linkedin para mantener el contacto entre los participantes.

Por otra parte, las conclusiones a las que se llegó son sin duda extrapolables a otros sectores y regiones, por lo que os invito a comentar sobre las siguientes preguntas en el blog:

¿Es adecuado hablar de “ecosistemas de innovación”? ¿Cómo lo definirías?

¿Cuáles son, en tu opinión, las principales dificultades o debilidades de los ecosistemas de innovación?

¿Qué acciones se deberían tomar para superarlas? ¿Quién debe liderarlas: el sector público o el privado?

¿Qué es y para qué debe servir una agencia regional de innovación?

El concepto de innovación se encuentra tan manido y tan mal utilizado que, en ocasiones, lo realmente innovador es evitarlo.

Por ello, cuando hace unos días se hizo pública la propuesta de creación de una Agencia Valenciana de Innovación, la recibí con interés y también con curiosidad por saber en qué consistiría exactamente y cúal sería su misión.

Cabe preguntarse qué competencias debería asumir esta nueva agencia de innovación y, de manera general, qué la diferencia de otras entidades dedicadas al desarrollo empresarial. De hecho, una parte de las competencias de la nueva agencia serían las que en la actualidad viene desarrollando el área de innovación de IVACE, el Instituto Valenciano de la Competitividad Empresarial, por ejemplo mediante sus líneas de financiación de la I+D empresarial.

Por otra parte, el fomento de la innovación -regional en este caso- es un concepto más amplio, y requiere de aproximaciones y políticas ambiciosas y, sobre todo transversales, que impliquen a todos los actores implicados en el proceso de innovación: empresas, pero también centros de investigación, institutos tecnológicos e incluso usuarios finales de la innovación.

Para tratar de responder a las preguntas anteriores me ha parecido oportuno realizar un breve análisis de varias entidades y organismos dedicados al fomento de la innovación en sus respectivas regiones.

A partir del mismo, intentaremos extraer algunas conclusiones, buenas prácticas y retos en materia de innovación regional, que espero que enriquezcan el debate y, en definitiva, contribuyan a mejorar el sistema valenciano de innovación.

Definición de innovación

Antes de plantear el análisis, es conveniente consensuar lo que entendemos por innovación, porque definiciones hay muchas y muy parecidas entre ellas, pero con matices que hay que conocer y manejar como toca.

El estudio académico de la innovación se inician con las teorías de Joseph Schumpeter (1883-1950), quien destacó la importancia de la tecnología en el crecimiento económico. Siguiendo su estela, la mayoría de definiciones de innovación se vinculan de una manera u otra con la introducción de cambios o novedades significativas que permiten obtener un éxito comercial.

Según Sherman Gee, innovación es “el proceso en el cual a partir de una idea, invención o reconocimiento de necesidad se desarrolla un producto, técnica o servicio útil y que es aceptado comercialmente”.

En la actualidad, una de las aproximaciones con mayor aceptación es la recogida en el Manual de Oslo de la OCDE, que considera innovación como la concepción e implantación de cambios significativos en el producto, el proceso, el marketing o la organización de la empresa con el propósito de mejorar los resultados.

Por su parte, la Comisión Europea introduce una dimensión social de la innovación, estableciendo que “la innovación es el proceso, incluyendo su resultado, mediante el cual nuevas ideas responden a necesidades sociales o económicas, y requieren y generan nuevos productos, servicios o modelos organizativos y de negocio que son introducidos con éxito en un mercado existente, o que son capaces de crear nuevos mercados y de aportar valor a la sociedad”.

Proceso de innovación

Transferencia de tecnología e innovación

Desde una perspectiva de transferencia tecnológica queda claro que las nuevas tecnologías son un ingrediente clave en muchas de las fases del proceso, no necesariamente lineal, que lleva de una nueva idea al éxito comercial.

La (transferencia de) tecnología puede ser el objeto de la propia fase de invención, pero también facilitar la generación de conocimiento (y en consecuencia en la obtención de nuevas invenciones) o introducir mejoras o cambios significativos en la industrialización y comercialización.

¿Agencias de innovación?

Podemos decir que una agencia de innovación debería actuar como facilitador en todas y cada una de las fases de este (simplificado) proceso de innovación. En base a esto vamos a realizar una breve comparativa de distintas agencias de innovación, de ámbito a regional, a fin de saber cuál su misión y de qué modos tratan de fomentar la innovación. Y si lo consiguen, claro.

Innobasque (País Vasco)

Innobasque es una asociación privada, sin ánimo de lucro, creada para “coordinar e impulsar la innovación en Euskadi en todos sus ámbitos, para fomentar el espíritu emprendedor y la creatividad” y que define su misión como “impulsar, dinamizar y monitorizar el proceso de transformación de Euskadi hacia una sociedad innovadora en todos los ámbitos”.

¿Qué decíamos al principio del uso y abuso del concepto de innovación?

Separando el grano de la paja vemos que, esencialmente, Innobasque es una iniciativa impulsada por el Gobierno Vasco cuya principal característica es la colaboración público-privada, tanto en la gobernanza de la propia Agencia como en las acciones que lleva a cabo.

Estas acciones son, en su mayoría, de networking (jornadas, intercambios, reuniones…) y de sensibilización (formación, comunicación…) del entorno socio-económico hacia la innovación.

Destaca su programa de aceleración de empresas que propone a aquellas empresas con capacidad para crecer globalmente, la reorientación de su plan de negocio, el acceso a redes de expertos y potenciales socios que ayuden a mejorar su proyecto, y la cofinanciación de servicios y estudios específicos (legal, económico, técnico…).

Acelerador de empresas de Innobasque

Como conclusión, podemos afirmar que Innobasque no incide directamente sobre ninguna de las fases del proceso de innovación, a excepción en cierto modo del referido programa de aceleración.

Sí lo hace en cambio sobre el entorno socio-económico para que éste sea más propicio a la innovación, en particular mediante el fomento de la colaboración público-privada y el conocimiento mutuo entre los distintos actores.

Igualmente, Innobasque viene acompañado de otras iniciativas como Ikerbasque, la Fundación Vasca para la Ciencia, cuyo principal objetivo es contribuir al desarrollo de la investigación científica del País Vasco mediante la atracción de investigadores de excelencia, lo que refuerza significativamente la capacidad de la región de generar nuevas ideas, conocimiento e invenciones.

Axencia Galega de Innovación (Galicia)

GAIN, la agencia gallega de innovación es una entidad de carácter público, dependiente de la Consellería de Economía e Industria gallega. Según sus estatutos, su finalidad es “apoyar e impulsar la innovación de las empresas gallegas y fomentar y vertebrar las políticas de innovación en las administraciones públicas gallegas”.

A diferencia de Innobasque, GAIN sí financia directamente actuaciones y proyectos de innovación concretos. Su programa de ayudas incluye la financiación de proyectos de innovación concretos, de plataformas tecnológicas, el apoyo a la presentación de proyectos a otras convocatorias de financiación, la contratación y movilidad de recursos humanos y el coste de la propiedad industrial.

Programa de ayudas a la innovación de GAIN

Una de las líneas más originales es la dedicada a la la creación de unidades o grupos mixtos de trabajo entre organismos de investigación y empresas que lleven a cabo proyectos de investigación e innovación conjuntos.

Igualmente interesante es el programa de bonos de innovación, dirigido a las PYMEs gallegas, y que financia la contratación de servicios de apoyo a la preparación de propuestas a convocatorias nacionales e internacionales. Dichos servicios deberán ser prestados por empresas consultoras -lo que se viene denominando agentes intermedios- previamente homologadas por GAIN.

GAIN, en tanto que agencia financiadora, sí actúa directamente sobre varias de las fases del proceso de innovación, sobre todo las relativas a la generación del conocimiento y la invención, no sólo financiándolas sino también incentivando la colaboración público-privada.

Por otra parte, el fondo de capital riesgo I2C tiene como objetivo financiar proyectos empresariales en las fases de semilla-arranque y de expansión-consolidación, y facilita por tanto la industrialización y comercialización de nuevos productos y/o servicios tecnológicamente innovadores.

Agencia IDEA (Andalucía)

La Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía IDEA se trata también de una entidad de carácter público. Si bien sus objetivos comprenden el fomento de la innovación en la sociedad andaluza, se define principalmente como la agencia responsable del desarrollo regional del Gobierno andaluz, por lo que su actividad y funciones exceden las habitualmente asociadas a la innovación tecnológica.

Las líneas de financiación de IDEA están dirigidas tanto a la creación de nuevas empresas -que generen empleo o tengan carácter innovador- como al crecimiento y consolidación de las empresas o proyectos que impliquen nuevas inversiones y creen empleo o estén vinculados a la innovación. En particular, el programa de innovación y desarrollo empresarial apoya la creación y modernización de empresas, la financiación de actividades de I+D+I y la cooperación competitiva de las empresas

En comparación con Innobasque y GAIN, la Agencia IDEA entiende la innovación en un sentido mucho más amplio, no necesariamente tecnológica, e incluso cubre aspectos no relacionados con la innovación.

Sí existen en Andalucía otras entidades, como la Corporación Tecnológica de Andalucía, enfocadas hacia la colaboración público-privada y el fomento de la innovación tecnológica, pero que están más próximas a lo que es un centro o instituto tecnológico y no se pueden considerar agencias de innovación como tales.

Podemos concluir que IDEA incide sobre todo en las fases de invención, industrialización y comercialización, así como en la incorporación -en sentido muy amplio- de nuevas tecnologías en las empresas. Sin embargo, en mi opinión, carece de una estrategia suficientemente definida de colaboración público-privada, como puede ser la de Innobasque.

ACCIÓ (Cataluña)

ACCIÓ se define como la agencia, pública, para la competitividad de la empresa de la Generalitat de Cataluña. Al igual que IDEA, no sólo lleva a cabo actividades relacionadas con la innovación tecnológica, sino también con el crecimiento y la internacionalización empresarial.

Sus líneas de financiación fomentan, como viene siendo habitual en otras agencias, la innovación en la empresa, la realización de proyectos de I+D+i y el crecimiento de las empresas de base tecnológica. No obstante, presentan algunas características singulares, que vale la pena analizar en detalle:

  • Por una parte, y si bien el destinatario principal de su actividad son las empresas catalanas, tienen también algunas líneas para organismos de investigación destinadas a financiar actividades concretas de transferencia de tecnología: proyectos de valorización (esto es, desarrollo de tecnologías tempranas) y movilidad de personal investigador para realizar proyectos aplicados que impliquen transferencia de tecnología. TECNIO es la marca que identifica los centros tecnológicos y grupos universitarios expertos en investigación industrial y transferencia tecnológica.
  • Por otra parte, varias de las líneas dirigidas a empresas están alineadas bien con diferentes programas europeos, bien con estrategias de internacionalización concretas. Destaca por ejemplo el programa bilateral Cataluña-Israel, que financia la realización de proyectos cooperativos de investigación e innovación entre empresas catalanas e israelíes. Esto denota, cuanto menos, la existencia de una apuesta estratégica por posicionar a la región y a sus empresas internacionalmente a través de la innovación.

Como conclusión, si bien ACCIÓ abarca numerosas actividades, no necesariamente relacionadas con la innovación, sí entiende ésta como clave para la competitividad empresarial.

Sus actuaciones inciden en las fases de generación de conocimiento e invención incentivando la transferencia tecnológica y la colaboración público-privada, así como en la industrialización y comercialización de la innovación tecnológica a través de las diferentes medidas de apoyo al crecimiento empresarial.

Conclusiones

El breve análisis realizado peca, sin duda, de superficial. Espero, no obstante, que haya servido para poner de manifiesto las particularidades de las distintas agencias de innovación y, sobre todo, de los distintos enfoques empleados para fomentar la innovación en cada una de las regiones.

En el análisis hemos encontrado 2 modelos de agencia claramente diferenciados:

  • Agencias dedicadas, en exclusiva, al fomento de la innovación (como es el caso de Innobasque y GAIN)
  • Agencias dedicadas al fomento de la innovación en el marco de una misión más amplia, habitualmente vinculada al desarrollo y a la competitividad empresarial (como ACCIÓ) o incluso, en un sentido aún más amplio, al desarrollo regional (como IDEA).

En consecuencia, la primera pregunta que deberíamos plantearnos es qué modelo es más adecuado: la agencia especializada en la innovación en sí, o la que la combina con la creación y el desarrollo empresarial en un sentido más amplica.

En mi opinión, probablemente ambos modelos sean válidos, siempre y cuando la actividad desarrollada responda a una estrategia regional de innovación realista (sin de dejar de ser ambiciosa) y coherente.

Las 5 características de una buena agencia de innovación

Por ello, me atrevo a proponer una serie de condiciones que toda agencia de innovación debería reunir, independientemente del modelo que siga:

  1. Contar con una participación relevante, si no mayoritaria, del sector privado en la creación y gobernanza de la agencia, como es el caso de Innobasque.
  2. Incidir, directa o indirectamente, en todas las fases del proceso de innovación, procurando que desde las fases más tempranas la innovación se oriente al éxito comercial y la mejora de la competitividad empresarial.
  3. Incentivar la colaboración público-privada en las fases previas a la invención (i.e. generación del conocimiento pero también la de la propia idea), como por ejemplo mediante las unidades mixtas impulsadas por GAIN.
  4. Fomentar la propiedad industrial como parte de la estrategia empresarial e incentivar su utilización por parte de las empresas, como realiza GAIN con su programa de fomento de la propiedad industrial.
  5. Alinear las actividades de fomento de la innovación con estrategias regionales de internacionalización, como realiza ACCIÓ.

Además, en el caso particular de la Comunidad Valenciana, ésta cuenta con una red de institutos tecnológicos -y también de centros de investigación- que, de un modo u otro, deben contribuir a la implementación de las políticas desarrolladas por la agencia de innovación.

Por supuesto, esto no es más que una propuesta informal y el tema, por su complejidad, admite otras aproximaciones y puntos de vista igualmente válidos. El debate, sin duda de interés y espero que enriquecedor, está servido:

¿Para qué debe servir, esencialmente, una agencia regional de innovación?

¿Cuáles son las estrategias regionales de innovación más exitosas? ¿Y las menos?

El análisis se limita a unas (pocas) regiones españolas, ¿qué otras regiones o casos de éxito conoces? ¿Qué modelo siguen?