Dificultades y retos de los ecosistemas de innovación

Si en la entrada anterior comentaba el uso y abuso del concepto de innovación, qué decir del concepto de ecosistema. Con demasiada ligereza se habla del ecosistema empresarial, del ecosistema emprendedor y, cómo no, del ecosistema de innovación que da título a este artículo…

Sin embargo, el pasado 10 de marzo organizamos una jornada de trabajo en el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) y en colaboración con la empresa Desarrollo Creativo de Negocio S.L. (DCN) nada más y nada menos que bajo el título de “Creando ecosistema de innovación en Salud.

¿Doble punto en el buzzword bingo?

Ecosistema es…

Podemos convenir que la innovación es un instrumento de generación de riqueza y de empleo, y que una de las mejores maneras de hacer innovación, en particular en sectores como el sanitario o biomédico como el que nos ocupaba, es en colaboración.

Dicha colaboración se da entre agentes muy diversos -empresas, entidades, personas…- con intereses complementarios, pero que en ocasiones pueden ser divergentes o incluso contrapuestos, y que conforman una compleja y rica red de relaciones.

En definitiva, un ecosistema:

Ecosistema de innovación en Salud
Ecosistema de innovación en Salud

Dificultades para la consolidación de los ecosistemas

Pese al esfuerzo de numerosas entidades, con frecuencia observamos que los ecosistemas de innovación presentan dificultades para su consolidación, en concreto en regiones en las que no existe una cultura de innovación arraigada o en sectores tecnológicos incipientes, como es el caso del ecosistema de innovación sanitaria y biomédica en la Comunidad Valenciana.

En consecuencia, la jornada reunió a científicos, emprendedores, empresas del sector, inversores financieros e industriales y administración, a fin de identificar esas dificultades (tecnológicas, legales, financieras, de negocio y/o gestión) y, en la medida de lo posible, dar respuesta a preguntas como las siguientes:

  • ¿Cómo establecer relaciones potentes entre los agentes del ecosistema (investigación-inversión-clientes)?
  • ¿Qué espera un inversor de un proyecto de innovación? ¿Qué debería esperar? ¿Cómo evolucionan las necesidades de financiación a lo largo de la vida del proyecto?
  • ¿Cómo hacer realidad la ecuación innovación=investigación + inversión? ¿Faltan operandos? ¿Cómo atraer inversión privada hacia la investigación e innovación pública?
  • ¿Cuenta el ecosistema de innovación con los agentes necesarios? ¿Es necesario o conveniente abrir el ecosistema a otras regiones o agentes? ¿Cómo hacerlo?
  • ¿Cómo posicionarnos y competir globalmente?

Para ello contamos con expertos destacados de distintos ámbitos, y el debate -animado por una dinámica de trabajo en grupo que trató de fomentar la participación– dio mucho de sí y abrió cuestiones no contempladas inicialmente.

A vuelapluma, y sin un orden predeterminado, algunos de los retos y dificultades que se identificaron fueron los siguientes:

Retos tecnológicos

  • Fomentar la cultura emprendedora y la voluntad de innovar, en centros de investigación, universidades y empresas.
  • Racionalizar la investigación y el desarrollo, priorizar y a la vez diversificar los proyectos de innovación, sin dispersar recursos o capacidades.
  • Definir estrategias de innovación globales que tengan en cuenta la competencia (global también) y articular políticas acordes.
  • Contar con una cartera de proyectos y productos transferibles y transferidos, que capitalice la cantidad y la calidad de la ciencia desarrollada por los centros de investigación y universidades en España.
  • Fomentar una relación universidad-empresa más eficiente y bidireccional.
  • Incorporar buenas prácticas del sector privado, como una mayor orientación al mercado y la relación con empresas tractoras.

Retos de negocio y gestión

  • Profesionalizar la dirección y gestión de proyectos y empresas innovadoras.
  • Profesionalizar las estructuras de apoyo a la I+D y la transferencia de tecnología.
  • Gestionar y madurar los contactos con socios y clientes, y contar con agentes que actúen como nexos o facilitadores de proyectos.
  • Crear agencias dinamizadoras que articulen el ecosistema, mejoren la comunicación interna y externa y logren la implicación de la sociedad en su conjunto.
  • Desarrollar estrategias comerciales que permitan rentabilizar el conocimiento y financiar su generación.

Retos legales

  • Gestionar adecuadamente la propiedad industrial intelectual y, por el impacto que en ella puede tener, la relación laboral con los empleados.
  • Saber vender la empresa (y contar con asesoramiento experto) cuando sea necesario.

Retos financieros

  • Tener acceso a la financiación o los inversores adecuados para cada fase del proyecto.
  • Facilitar esquemas de financiación más flexibles, en particular aquellos de carácter público.
  • Canalizar las oportunidades de inversión (deal flow) y conocer los distintos tipos de inversión.
  • Saber negociar con los inversores y conocer los objetivos e incentivos que pretenden las partes negociadoras.

Conclusiones y líneas de trabajo abiertas

El tiempo previsto para la jornada fue completamente insuficiente, y quedó claro que los participantes tenían ganas de conocerse, debatir e interactuar.

La impresión general es que existen los elementos para hacer crecer el ecosistema y que, si bien hay mucho por hacer, hay también una ventana de oportunidad abierta para mejorar y avanzar en su consolidación.

Esperamos dar continuidad a la jornada con un próximo encuentro en el que profundizar en los temas abiertos, y, entretanto, hemos creado un grupo abierto en Linkedin para mantener el contacto entre los participantes.

Por otra parte, las conclusiones a las que se llegó son sin duda extrapolables a otros sectores y regiones, por lo que os invito a comentar sobre las siguientes preguntas en el blog:

¿Es adecuado hablar de “ecosistemas de innovación”? ¿Cómo lo definirías?

¿Cuáles son, en tu opinión, las principales dificultades o debilidades de los ecosistemas de innovación?

¿Qué acciones se deberían tomar para superarlas? ¿Quién debe liderarlas: el sector público o el privado?

¿Qué es y para qué debe servir una agencia regional de innovación?

El concepto de innovación se encuentra tan manido y tan mal utilizado que, en ocasiones, lo realmente innovador es evitarlo.

Por ello, cuando hace unos días se hizo pública la propuesta de creación de una Agencia Valenciana de Innovación, la recibí con interés y también con curiosidad por saber en qué consistiría exactamente y cúal sería su misión.

Cabe preguntarse qué competencias debería asumir esta nueva agencia de innovación y, de manera general, qué la diferencia de otras entidades dedicadas al desarrollo empresarial. De hecho, una parte de las competencias de la nueva agencia serían las que en la actualidad viene desarrollando el área de innovación de IVACE, el Instituto Valenciano de la Competitividad Empresarial, por ejemplo mediante sus líneas de financiación de la I+D empresarial.

Por otra parte, el fomento de la innovación -regional en este caso- es un concepto más amplio, y requiere de aproximaciones y políticas ambiciosas y, sobre todo transversales, que impliquen a todos los actores implicados en el proceso de innovación: empresas, pero también centros de investigación, institutos tecnológicos e incluso usuarios finales de la innovación.

Para tratar de responder a las preguntas anteriores me ha parecido oportuno realizar un breve análisis de varias entidades y organismos dedicados al fomento de la innovación en sus respectivas regiones.

A partir del mismo, intentaremos extraer algunas conclusiones, buenas prácticas y retos en materia de innovación regional, que espero que enriquezcan el debate y, en definitiva, contribuyan a mejorar el sistema valenciano de innovación.

Definición de innovación

Antes de plantear el análisis, es conveniente consensuar lo que entendemos por innovación, porque definiciones hay muchas y muy parecidas entre ellas, pero con matices que hay que conocer y manejar como toca.

El estudio académico de la innovación se inician con las teorías de Joseph Schumpeter (1883-1950), quien destacó la importancia de la tecnología en el crecimiento económico. Siguiendo su estela, la mayoría de definiciones de innovación se vinculan de una manera u otra con la introducción de cambios o novedades significativas que permiten obtener un éxito comercial.

Según Sherman Gee, innovación es “el proceso en el cual a partir de una idea, invención o reconocimiento de necesidad se desarrolla un producto, técnica o servicio útil y que es aceptado comercialmente”.

En la actualidad, una de las aproximaciones con mayor aceptación es la recogida en el Manual de Oslo de la OCDE, que considera innovación como la concepción e implantación de cambios significativos en el producto, el proceso, el marketing o la organización de la empresa con el propósito de mejorar los resultados.

Por su parte, la Comisión Europea introduce una dimensión social de la innovación, estableciendo que “la innovación es el proceso, incluyendo su resultado, mediante el cual nuevas ideas responden a necesidades sociales o económicas, y requieren y generan nuevos productos, servicios o modelos organizativos y de negocio que son introducidos con éxito en un mercado existente, o que son capaces de crear nuevos mercados y de aportar valor a la sociedad”.

Proceso de innovación

Transferencia de tecnología e innovación

Desde una perspectiva de transferencia tecnológica queda claro que las nuevas tecnologías son un ingrediente clave en muchas de las fases del proceso, no necesariamente lineal, que lleva de una nueva idea al éxito comercial.

La (transferencia de) tecnología puede ser el objeto de la propia fase de invención, pero también facilitar la generación de conocimiento (y en consecuencia en la obtención de nuevas invenciones) o introducir mejoras o cambios significativos en la industrialización y comercialización.

¿Agencias de innovación?

Podemos decir que una agencia de innovación debería actuar como facilitador en todas y cada una de las fases de este (simplificado) proceso de innovación. En base a esto vamos a realizar una breve comparativa de distintas agencias de innovación, de ámbito a regional, a fin de saber cuál su misión y de qué modos tratan de fomentar la innovación. Y si lo consiguen, claro.

Innobasque (País Vasco)

Innobasque es una asociación privada, sin ánimo de lucro, creada para “coordinar e impulsar la innovación en Euskadi en todos sus ámbitos, para fomentar el espíritu emprendedor y la creatividad” y que define su misión como “impulsar, dinamizar y monitorizar el proceso de transformación de Euskadi hacia una sociedad innovadora en todos los ámbitos”.

¿Qué decíamos al principio del uso y abuso del concepto de innovación?

Separando el grano de la paja vemos que, esencialmente, Innobasque es una iniciativa impulsada por el Gobierno Vasco cuya principal característica es la colaboración público-privada, tanto en la gobernanza de la propia Agencia como en las acciones que lleva a cabo.

Estas acciones son, en su mayoría, de networking (jornadas, intercambios, reuniones…) y de sensibilización (formación, comunicación…) del entorno socio-económico hacia la innovación.

Destaca su programa de aceleración de empresas que propone a aquellas empresas con capacidad para crecer globalmente, la reorientación de su plan de negocio, el acceso a redes de expertos y potenciales socios que ayuden a mejorar su proyecto, y la cofinanciación de servicios y estudios específicos (legal, económico, técnico…).

Acelerador de empresas de Innobasque

Como conclusión, podemos afirmar que Innobasque no incide directamente sobre ninguna de las fases del proceso de innovación, a excepción en cierto modo del referido programa de aceleración.

Sí lo hace en cambio sobre el entorno socio-económico para que éste sea más propicio a la innovación, en particular mediante el fomento de la colaboración público-privada y el conocimiento mutuo entre los distintos actores.

Igualmente, Innobasque viene acompañado de otras iniciativas como Ikerbasque, la Fundación Vasca para la Ciencia, cuyo principal objetivo es contribuir al desarrollo de la investigación científica del País Vasco mediante la atracción de investigadores de excelencia, lo que refuerza significativamente la capacidad de la región de generar nuevas ideas, conocimiento e invenciones.

Axencia Galega de Innovación (Galicia)

GAIN, la agencia gallega de innovación es una entidad de carácter público, dependiente de la Consellería de Economía e Industria gallega. Según sus estatutos, su finalidad es “apoyar e impulsar la innovación de las empresas gallegas y fomentar y vertebrar las políticas de innovación en las administraciones públicas gallegas”.

A diferencia de Innobasque, GAIN sí financia directamente actuaciones y proyectos de innovación concretos. Su programa de ayudas incluye la financiación de proyectos de innovación concretos, de plataformas tecnológicas, el apoyo a la presentación de proyectos a otras convocatorias de financiación, la contratación y movilidad de recursos humanos y el coste de la propiedad industrial.

Programa de ayudas a la innovación de GAIN

Una de las líneas más originales es la dedicada a la la creación de unidades o grupos mixtos de trabajo entre organismos de investigación y empresas que lleven a cabo proyectos de investigación e innovación conjuntos.

Igualmente interesante es el programa de bonos de innovación, dirigido a las PYMEs gallegas, y que financia la contratación de servicios de apoyo a la preparación de propuestas a convocatorias nacionales e internacionales. Dichos servicios deberán ser prestados por empresas consultoras -lo que se viene denominando agentes intermedios- previamente homologadas por GAIN.

GAIN, en tanto que agencia financiadora, sí actúa directamente sobre varias de las fases del proceso de innovación, sobre todo las relativas a la generación del conocimiento y la invención, no sólo financiándolas sino también incentivando la colaboración público-privada.

Por otra parte, el fondo de capital riesgo I2C tiene como objetivo financiar proyectos empresariales en las fases de semilla-arranque y de expansión-consolidación, y facilita por tanto la industrialización y comercialización de nuevos productos y/o servicios tecnológicamente innovadores.

Agencia IDEA (Andalucía)

La Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía IDEA se trata también de una entidad de carácter público. Si bien sus objetivos comprenden el fomento de la innovación en la sociedad andaluza, se define principalmente como la agencia responsable del desarrollo regional del Gobierno andaluz, por lo que su actividad y funciones exceden las habitualmente asociadas a la innovación tecnológica.

Las líneas de financiación de IDEA están dirigidas tanto a la creación de nuevas empresas -que generen empleo o tengan carácter innovador- como al crecimiento y consolidación de las empresas o proyectos que impliquen nuevas inversiones y creen empleo o estén vinculados a la innovación. En particular, el programa de innovación y desarrollo empresarial apoya la creación y modernización de empresas, la financiación de actividades de I+D+I y la cooperación competitiva de las empresas

En comparación con Innobasque y GAIN, la Agencia IDEA entiende la innovación en un sentido mucho más amplio, no necesariamente tecnológica, e incluso cubre aspectos no relacionados con la innovación.

Sí existen en Andalucía otras entidades, como la Corporación Tecnológica de Andalucía, enfocadas hacia la colaboración público-privada y el fomento de la innovación tecnológica, pero que están más próximas a lo que es un centro o instituto tecnológico y no se pueden considerar agencias de innovación como tales.

Podemos concluir que IDEA incide sobre todo en las fases de invención, industrialización y comercialización, así como en la incorporación -en sentido muy amplio- de nuevas tecnologías en las empresas. Sin embargo, en mi opinión, carece de una estrategia suficientemente definida de colaboración público-privada, como puede ser la de Innobasque.

ACCIÓ (Cataluña)

ACCIÓ se define como la agencia, pública, para la competitividad de la empresa de la Generalitat de Cataluña. Al igual que IDEA, no sólo lleva a cabo actividades relacionadas con la innovación tecnológica, sino también con el crecimiento y la internacionalización empresarial.

Sus líneas de financiación fomentan, como viene siendo habitual en otras agencias, la innovación en la empresa, la realización de proyectos de I+D+i y el crecimiento de las empresas de base tecnológica. No obstante, presentan algunas características singulares, que vale la pena analizar en detalle:

  • Por una parte, y si bien el destinatario principal de su actividad son las empresas catalanas, tienen también algunas líneas para organismos de investigación destinadas a financiar actividades concretas de transferencia de tecnología: proyectos de valorización (esto es, desarrollo de tecnologías tempranas) y movilidad de personal investigador para realizar proyectos aplicados que impliquen transferencia de tecnología. TECNIO es la marca que identifica los centros tecnológicos y grupos universitarios expertos en investigación industrial y transferencia tecnológica.
  • Por otra parte, varias de las líneas dirigidas a empresas están alineadas bien con diferentes programas europeos, bien con estrategias de internacionalización concretas. Destaca por ejemplo el programa bilateral Cataluña-Israel, que financia la realización de proyectos cooperativos de investigación e innovación entre empresas catalanas e israelíes. Esto denota, cuanto menos, la existencia de una apuesta estratégica por posicionar a la región y a sus empresas internacionalmente a través de la innovación.

Como conclusión, si bien ACCIÓ abarca numerosas actividades, no necesariamente relacionadas con la innovación, sí entiende ésta como clave para la competitividad empresarial.

Sus actuaciones inciden en las fases de generación de conocimiento e invención incentivando la transferencia tecnológica y la colaboración público-privada, así como en la industrialización y comercialización de la innovación tecnológica a través de las diferentes medidas de apoyo al crecimiento empresarial.

Conclusiones

El breve análisis realizado peca, sin duda, de superficial. Espero, no obstante, que haya servido para poner de manifiesto las particularidades de las distintas agencias de innovación y, sobre todo, de los distintos enfoques empleados para fomentar la innovación en cada una de las regiones.

En el análisis hemos encontrado 2 modelos de agencia claramente diferenciados:

  • Agencias dedicadas, en exclusiva, al fomento de la innovación (como es el caso de Innobasque y GAIN)
  • Agencias dedicadas al fomento de la innovación en el marco de una misión más amplia, habitualmente vinculada al desarrollo y a la competitividad empresarial (como ACCIÓ) o incluso, en un sentido aún más amplio, al desarrollo regional (como IDEA).

En consecuencia, la primera pregunta que deberíamos plantearnos es qué modelo es más adecuado: la agencia especializada en la innovación en sí, o la que la combina con la creación y el desarrollo empresarial en un sentido más amplica.

En mi opinión, probablemente ambos modelos sean válidos, siempre y cuando la actividad desarrollada responda a una estrategia regional de innovación realista (sin de dejar de ser ambiciosa) y coherente.

Las 5 características de una buena agencia de innovación

Por ello, me atrevo a proponer una serie de condiciones que toda agencia de innovación debería reunir, independientemente del modelo que siga:

  1. Contar con una participación relevante, si no mayoritaria, del sector privado en la creación y gobernanza de la agencia, como es el caso de Innobasque.
  2. Incidir, directa o indirectamente, en todas las fases del proceso de innovación, procurando que desde las fases más tempranas la innovación se oriente al éxito comercial y la mejora de la competitividad empresarial.
  3. Incentivar la colaboración público-privada en las fases previas a la invención (i.e. generación del conocimiento pero también la de la propia idea), como por ejemplo mediante las unidades mixtas impulsadas por GAIN.
  4. Fomentar la propiedad industrial como parte de la estrategia empresarial e incentivar su utilización por parte de las empresas, como realiza GAIN con su programa de fomento de la propiedad industrial.
  5. Alinear las actividades de fomento de la innovación con estrategias regionales de internacionalización, como realiza ACCIÓ.

Además, en el caso particular de la Comunidad Valenciana, ésta cuenta con una red de institutos tecnológicos -y también de centros de investigación- que, de un modo u otro, deben contribuir a la implementación de las políticas desarrolladas por la agencia de innovación.

Por supuesto, esto no es más que una propuesta informal y el tema, por su complejidad, admite otras aproximaciones y puntos de vista igualmente válidos. El debate, sin duda de interés y espero que enriquecedor, está servido:

¿Para qué debe servir, esencialmente, una agencia regional de innovación?

¿Cuáles son las estrategias regionales de innovación más exitosas? ¿Y las menos?

El análisis se limita a unas (pocas) regiones españolas, ¿qué otras regiones o casos de éxito conoces? ¿Qué modelo siguen?